Adoptados

Cuqui

Edad 6 años
Raza Común
Sexo Hembra
Ester. Si
Carácter Muy cariñosa
Otros Fecha nacim.: 9/11/2011
Desungulada patitas delanteras
Negativa a Inmuno y Leucemia

Para adoptar a esta gatita escribid a adopcionesesperanzafelina@gmail.com

26/01/17 Cuqui ya lleva 2 mesecitos en una casa de acogida (¡gracias Mª José y Susana!). Allí convive con otro gato y dos perrinas muy majas.

Con las que, tras hacer las presentaciones poco a poco, se lleva de maravilla 🙂

 

La hemos llevado al vete, desparasitado, testado (negativa!), vacunada y puesto chip!

 

 

 

7/11/16 No sabemos ni cómo comenzar a explicaros la historia de Cuqui (una gata maravillosa, de carácter 10), porque duele mucho contarla… imagináos vivirla…

Ella ya ha encontrado a su humano para siempre. Un humano que siempre la iba a querer, que le iba a dar cariños, calor y comida. La persona en la que definitivamente podría confiar. Todas las noches duermen pegaditos en la cama, él se queda dormido con su ronroneo, y ella le sigue y le busca todo el rato por la casa 

Pero el destino tenía otros planes reservados para ellos. Su humano tiene que irse a una residencia, no puede estar más en la casa donde vivían juntos porque los años pasan para todos.

Y él, con lágrimas en los ojos, lo único que siente es tener que dejar ir a su Cuqui.

Siempre pensamos que la vida en algún momento tiene que dar un respiro, pero no. Lo que más quiere en el mundo y se tiene que separar de ella, dejando su corazón más destrozado si cabe. Hacerse mayor no debería ser tan doloroso. No es justo 

Y sí, ya sabemos que no tenemos ni un hueco, que no hay dinero para uno más, que esto está liquidando todas nuestras energías… Pero fuimos a conocerle y no podíamos dejar que eso pasase. No podíamos mirarle a los ojos y no hacer nada, así que le dijimos: “No te preocupes por ella. Estará a salvo con nosotras, y ella será feliz”. Por él, por Cuqui y por l@s abuelit@s sol@s que un día tod@s seremos.

No podíamos dejarle con esa pena. Nos lo pedía por favor y llorando. Ya duele demasiado como para mirar a otro lado, y con el estómago encogido y un nudo en la garganta nos hacemos cargo de ella. Mañana será el día, y al día siguiente se lo llevan a la residencia. Aunque él aún no lo sabe.
Siempre pensamos que la vida era otra cosa, pero no.