Carolina (mami de Carlota y Nico)

¡Nuestras reinas adoptadas juntas!
9/05/15 Seguimos actualizando esta sección con las historia que teníamos pendientes ![]()
El 14/03 Carolina y Carlota conocieron a sus papis y se fueron adoptadas a Arrigorriaga.
Carolina y Carlota han pasado de ser abandonadas en la basura a vivir en la casa que ellas se merecen, con una familia muy gatera que las adora. Él es el chico que rescató a nuestro Gamusino 🙂
¡Qué suerte habéis tenido!
Ya en su Hogar:



Uxue nos cuenta: «Carolina es una mimosa, está todo el día conmigo y con mi amatxu en el sofá. Le encanta que le demos mimos y dormir conmigo.
A Carlota le encanta jugar y se pasa el día en el columpio que me regaló mi hermano. No para, le encanta picar a Carolina para que juegue con ella, y a la noche, cuando ya está cansada, busca mimos.»
Nos encanta que nos cuenten cositas ![]()

12/03/15 Carolinaestá en proceso de adopción junto a su hija Carlota. ¡Notición! ![]()

14/01/15 Como veis el cambio de Carolina y Carlota es espectacular. Gran mérito de ello es de Bea su casa de acogida.
Sabéis que las abandonaron hace unos meses en un contenedor de basura.
Alguien sin escrúpulos los tiró allí, junto con Nico, como si fuesen desechos, de esta manera llegaron hasta una de nuestras compañeras que las rescató de un futuro que no pintaba muy bien.
Así entraron a formar parte de la familia de Esperanza Felina.
Ahora viven en su casa de acogida, felices y tranquilas sin tener que malvivir en la calle.
Buscamos una casa para ellas que las quiera a las dos, después de lo que han vivido juntas queremos evitarla una separación.
Son muy buenas, tranquilas y te harán muchísima compañía y un montón de monerías. Es que dan ganas de comérselas a besos ![]()
Si quieres adoptar a Carolina y a Carlota para que sean las reinas de tu casa escribe a :
adopcionesesperanzafelina@gmail.com







28/08/14 Mami de Nico y de Carlota, desde hace 10 días es una Esperancita.
Llegaron a la planta de reciclaje de Escor en algún camión de basura. Tras rescatar a Nico, no podíamos olvidarnos de ellas allí. Tan buenas y confiadas y corriendo tanto peligro…
No salía ninguna casa de acogida, así que solo teníamos la opción de siempre: Sobrecargar nuestras casa con gatos y hacerlas un hueco en el baño de cuarentenas del refugio.


Ya es la princesa Carolina y pronto encontraremos un buen hogar para ella.








Ya a salvo
