Ellos no lo lograron

Nena

Nena

Bea iba al pisito a cuidar a los michis y por cosas que tenía que hacer, fue por una ruta que no es la habitual. Iba camino de recoger a su chico, cuando vio un gato atropellado en el arcén.

Paró en cuanto pudo, porque le extrañó que no estaba tumbado de lado, sino como cuando comen, con la cabeza gacha y la cola estirada… y por el retrovisor vio que se movía!!!

Salió corriendo del coche, lo agarró del pescuezo y gritando le pidió a su chico que le acercara el transportín que SIEMPRE lleva en el maletero. Nerviosa como un flan, llamó a urgencias del Veterinario y fueron para allá.

La gatita casi no podía respirar, y tenía sangre en la boca y en el culete.

La hicieron radiografías y tenía mandíbula rota, y una fractura en una pata. La veterinaria creyó que tenía alguna posibilidad de salir adelante, por lo que le pusieron de todo: antibiótico, analgésico, calmante, algo para abrirle las vías respiratorias…

El destino le dio la oportunidad de cruzarse en el camino de Bea, y ahora le quedaba luchar por recuperarse. Nosotras nos encargaríamos del resto.

Nena

Pero finalmente no pudo ser. 🙁

No la encontró a tiempo, o era demasiado para ella. Aparte de lo que le vieron en un principio, tenía rota la vértebra sacra, sin sensibilidad en la parte de atrás, y no controlaba los esfínteres.

Ahora está en el Arcoiris, y ya no sufre. Vuelve a correr, y ya no podrán volver a atropellarla (tenía fracturas también en la tibia y el peroné, que ya le habían hecho callo, mal cerradas. No era la primera vez que un coche se la llevaba por delante).

P.D.: Gracias Bea por ser como eres