Ellos no lo lograron

Basti

 

12/11/15 BASTI YA NO ESTÁ

Hace un par de horas hemos tenido que decidir dejar descansar a Basti, el gato encajonado en la ventana oscilobatiente.

No hay nada más horrible que eso… luchar durante una semana junto a él, creer que es posible y luego ver como de repente se apaga sin saber qué hacer para ayudarle.

Hoy las analíticas habían empeorado mucho, seguía sin comer y apenas podía moverse.
Los riñones no eran funcionales y ya no lo iban a ser.
Y su hematocrito estaba por los suelos (un 9)… no creaba glóbulos rojos por si solo y no se veía un sangrado excesivo de ningún órgano que pudiera ser la causa….

No podíamos verle así… ya se había rendido porque su cuerpo no podía más.

 

Otro día de mierda…

¡Por favor proteged vuestras ventas oscilobatientes!, que la difusión de su caso sirva para salvar la vida de otros peques.

Cuando un gato intenta entrar o salir por la ventana oscilobatiente queda atrapado a nivel lumbar entre el arco costal y la pelvis, con las extremidades posteriores privadas de apoyo. Al intentar liberarse sin éxito, queda aún más encajado en la ventana, que ejerce un efecto traumático por presión en músculos, órganos internos, aorta abdominal, columna y médula espinal. Lo que puede producirles paraplejia y daños irreversibles en órganos internos.

Juega ahora con Hachi, con Doc, con Felipe, con Mr. Happy, con Lola y con todos los esperancitos a los que no hemos podido salvar en estas semanas….

Que nos den fuerza para seguir.