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Un donativo es solo una forma de que podamos seguir ayudando

22/08/18 Los donativos son necesarios para poder seguir adelante, y además, en muchas ocasiones demuestran si una adopción va a ser buena y responsable o no.

En la perrera lo llaman Tasas. Las asociaciones Donativos.

Aún así, es una ínfima parte de lo que gastamos en sacar adelante a cada gatito. Y no solo económicamente, sino físicamente y emocionalmente. Eso no tiene precio.

 

Con Gatos lo explicaba maravillosamente bien en esta entrada (con nuestro pequeño Bro de protagonista):

 

¡Aún dicen que el pescado es caro!Hoy no traigo un tema novedoso sino una polémica recurrente entre algunos candidatos…

Publiée par Con gatos sur Mardi 12 septembre 2017

 

 

 

” ¡Aún dicen que el pescado es caro!

Hoy no traigo un tema novedoso sino una polémica recurrente entre algunos candidatos a adoptantes de animales que de una u otra forma, cual una ola, siempre se va y siempre termina por volver: porque ¿por qué tenemos que pagar por adoptar? Los voluntarios deben estar más que locos, con lo difícil que es que salgan hogares buenos para animales abandonados y van y nos piden dinero. ¡Dinero! ¿Será posible? Encima que veníamos a quitarles un marrón… ¡Si deberían besar el suelo por donde pisamos por ser tan altruistas y tan generosos de tomarnos la molestia en ir al quinto pino a conocer a sus animales! Y así, imitando a aquellos ofendidos por la petición de un donativo a cambio de una adopción, podría pasarme horas despotricando hasta el infinito y más allá… ¿Os suena la cantinela?

Ante esta clase de reacciones escandalizadas y, en mi opinión, bastante confundidas a mí enseguida me viene a la mente aquel cuadro de Sorolla de finales del siglo XIX en el que un pescador gravemente herido es atendido por dos compañeros en la bodega de un bote entre aperos y pescados. ¿El título de esta obra enmarcada en el realismo social? “¡Aún dicen que el pescado es caro!” y os aseguro que no puede ser más apropiado, más expresivo ni más adecuado a nuestro dilema porque ¿acaso el esfuerzo y el dolor invertidos no deberían repercutir de una u otra forma en el valor del fruto? Para los que no conozcáis esta obra de arte dejo aquí el enlace a la web del Museo del Prado: https://www.museodelprado.es/coleccion/obra-de-arte/aun-dicen-que-el-pescado-es-caro/a4fcf4c7-4d54-4e50-9255-25b44f0e0416 Os recomiendo encarecidamente que os aprovechéis de las nuevas tecnologías y le dediquéis un momento a su disfrute 😉 Pero antes, ¿volvemos a hablar de adopciones?

Se dice que cuando se adopta un animal salvamos dos vidas: la del que nos llevamos a casa y la del que puede ocupar su lugar amparado por una asociación. ¡Bien! Pero entre tanta alegría jamás debemos olvidar que el periplo de nuestro adoptado habrá generado una serie de gastos y que es de ahí de donde surge esa cantidad de dinero que pueden pedirnos. No hablamos de un precio, ¡ojo!, que aquí nadie vende animales, sino de un donativo (a veces estipulado por la asociación, otras sujeto a la voluntad de cada adoptante) en concepto de ayuda. ¿Qué cubrimos con esto? Gastos básicos y mensurables como la manutención y tratamientos veterinarios (vacunas, castraciones, chip, alguna cirugía más complicada…) que variarán en función de cada caso, quedando fuera de esa cantidad las horas sin dormir, las tandas de curas/medicaciones/pinchazos, las carreras al veterinario, los mimos, la socialización paciente, las horas de juego, las caricias y los besos, porque esos… Esos no caben en ninguna cifra. Pero es precisamente por ese celo y por esas ganas de luchar por las que quizá más de uno ahora mismo esté disfrutando del placer de acariciar, correr, saltar, reír y llorar junto a su pequeño. Y eso… ¿Cuánto vale eso?

Sé de buena tinta que hay protectoras que ante la escasez de adopciones renuncian, por más que lo necesiten, a pedir ningún tipo de compensación económica por miedo a espantar a los pocos adoptantes que se interesan por sus protegidos. Y conste que lo entiendo. Pero lo que no entiendo es cómo ese futuro adoptante no saca la cartera/monedero presto para hacer un generoso donativo con el fin de ayudar a los voluntarios a seguir adelante, a seguir rescatando, a seguir construyendo un mundo mejor. Es una forma de dar las gracias por haber cuidado a nuestro a partir de ahora compañero de vida, ¿tan difícil es de entender? Y es que aún hay por ahí quien dice que las adopciones, como el pescado, son caras. ¿Visualizáis el cuadro? ¿Y el drama que oculta? Pues si es así, decidme… ¿De verdad, más allá de la pura y dura tacañería, alguien se cree eso?

Para terminar esta reflexión, os dejo el enlace a un tuit de GEA, Gestió Ètica Animal con un resumen muy bueno sobre este tema: https://twitter.com/geacat/status/902924534507945985 Y con la foto de un besazo tierno y maravilloso al diminuto Bro, un bebé de gato luchando por vivir tras ser rescatado junto al cadáver de su mamá. Ya ha perdido a cuatro hermanitos pero él, por ahora, con ayuda de su casa de acogida y de Esperanza Felinasigue adelante. ¿Alguien sabría decirme a cuántos lingotes y quilates equivale tanto amor?. “