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¿Tu gato “caza” los tobillos o las piernas?

Consejos de Rosa Roldan de Perrygatos

4/04/17 ¿Tu gato “caza” los tobillos y las piernas?

Consejos de Rosa Roldan de PERRYGATOS
Educadora y Técnico en conducta canina y felina, y que nos ayuda en nuestros casos más complicados.

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“Mi gato “caza” los tobillos y las piernas

Cuando un gato salta desde detrás de una puerta o de algún rincón de la casa para atacar y/o morder los tobillos de su dueño, en la mayoría de los casos, simplemente está jugando y desarrollando sus juegos predatorios naturales como especie, que son normales en los gatos pero que no deben fomentarse hacia las personas de la casa en ningún caso. En realidad es una conducta inadecuada de “caza” desde el punto de vista de la convivencia.

No podemos olvidar que como cazadores que son, aunque vivan dentro de un hogar con todas las comodidades, siguen manteniendo su instinto felino, aunque limitado. El hecho de que ataquen nuestras piernas cuando pasamos por su lado, significa que he hemos enseñado a identificarnos como presa (por ejemplo fomentando los juegos brutos usando nuestras las manos cuando son pequeños) o que el gato, simplemente está aburrido y necesita quemar la energía. Esto último es bastante normal en gatos que pasan muchas horas solos en su casa, sobre todo cuando los propietarios no le prestan ninguna atención ni juegan con él cuando llegan al hogar.

En todos los casos, resulta aconsejable crearles rutinas de actividad y facilitarles juguetes adecuados para que puedan dar rienda suelta a su instinto natural de caza, evitando de esta forma que busquen alternativas menos adecuadas como nuestras manos, piernas o tobillos. Es fundamental dedicarles unos minutos diarios para jugar con ellos y compartir actividades juntos.

Por otro lado, es importante aclarar que si tu gato sufre un brote repentino e inexplicable de violencia hacia los habitantes de la casa (ya sean personas u otros animales), es motivo más que suficiente para acudir al veterinario, para descartar o confirmar patologías asociadas al dolor (golpes, traumatismos, infecciones…) porque a veces, una conducta muy agresiva e inexplicable, que incluye bufidos y gruñidos, puede ser una señal de que no va bien a nivel físico y que el animal necesita ayuda urgente.”

 

Desaconsejamos acostumbrar al gatito a vernos como una presa mediante el fomento de los juegos de caza hacia piernas y tobillos. De esta forma minimizamos el riesgo problemas de agresividad futuros por juego descontrolado.